Este año 2009  me deja un sabor agridulce. Por un lado cosas tan positivas como el trabajo, que no ha faltado, o los casi 21 mesitos que cumple mi peque Yolanda.

Pero por otro mi mujer tiene una rodilla que, ahora sabemos, no se puede operar y estamos en un piso de alquiler cuando pretendíamos estar en un terreno y casa propia.

También ha sido un año muy creativo, con las webs e internet.

Como la despedida no podía ser de otra manera me voy al trabajo. Esta noche comeré las uvas en el hospital.

Espero que paséis una buena noche y que el año que viene recojáis los frutos que habéis plantado antes. Os deseo mucha suerte.

Feliz 2010.