Abr 052010
 

Hay casos en que nos encontramos con archivos en el disco que no llevan extensión. Por ejemplo cuando intentamos recuperar ficheros en discos duros o cualquier otro soporte (memoria usb, cd o dvd) dañados (.chk).


También cuando nos descargamos o copiamos archivos desde páginas web a través de la cache (explicado mejor aquí) nos encontramos con un fichero con letras o números. Sin formato.

Un método clásico es simplemente renombrar el fichero añadiéndole la extensión (si la sabemos). Esto es .flv para los vídeos flash tipo youtube, .mp3 .wva .flac para la música o .avi .wmv .mkv para los vídeos, etcétera.

¿Y si no la sabemos?

Aquí entra en juego TrID. Vendría a ser un identificador de archivos. Compara con una base de datos con deficiones de diferentes extensiones de ficheros y así lo identifica.

Hay una versión en formato programa para windows y otra en forma de línea de comandos tanto para windows como para linux.

Una vez descomprimidos en una carpeta, descargamos también la base de datos con las definiciones de las diferentes extensiones de archivo.

En el caso del programa sólo hay que indicarle donde está el archivo a identificar y actualizarle las definiciones de ficheros (con seleccionar una ya chequeará todas).

Et voilà, ya sabemos que archivo tenemos delante. Tengo varios discos duros viejos en los que recuperar documentos y seguro que TrID me viene de perlas.