Dic 262008
 

Hace ya años que entré por primera vez en internet. Sería allá por el 95-96; en el negocio de mis padres se pone un módem 56kb. (que nostalgia le tengo a esos pitidos).
Yo ya sabía que era internet, algo me habían contado. Llegué al ordenador y me pregunté, ¿Qué busco?. Las referencias que tenía son de, hay de todo, puedes buscar lo que quieras, pobre ignorante que era…

Actualmente aún sigo emocionándome al ver el alcance de alguna novedad en la red. Una búsqueda que nunca había hecho (siempre me sorprendo, hasta de las más absurdas). Internet me fascina por su idea, estar todos conectados.

Los primeros años fueron los más duros, se le daba otro valor a la página web. Cargaban lentamente. Se hacían a mano y tenían un aspecto, como decirlo… más ‘de Word’, pero tenía más encanto.
Luego empezaron Ebay, las descargas, el Napster, Winmx, Google, Audiogalaxy.

Así que, por fin, se dieron cuenta que en internet triunfaba lo gratuito y, hubo una serie de pelotazos o mega-páginas, Wikipedia, las redes sociales, Youtube, las webs 2.0.

Entiendo que el aumento de la velocidad de conexión haya influido en mejorar los servicios/descargas pero creo que hemos tardado mucho tiempo en comprender que gracias a un granito de arena aportado por cada uno se consigue:

La mayor fuente de información que haya existido en la historia del ser humano.

Y aquí me ves, ahora intentando aportar ese granito; un poco de orden en este caos, unas pinceladas, unos flashes web,  para darnos cuenta de lo poco que sabemos y lo pequeño que somos.